Somos la suma de cuatro hospitales: el General, el Infantil, el de la Mujer y el de Traumatología, Rehabilitación y Quemados. Estamos ubicados en el Vall d'Hebron Barcelona Hospital Campus, un parque sanitario de referencia internacional donde la asistencia es una rama imprescindible.
El paciente es el centro y el eje de nuestro sistema. Somos profesionales comprometidos con una asistencia de calidad y nuestra estructura organizativa rompe las fronteras tradicionales entre los servicios y los colectivos profesionales, con un modelo exclusivo de áreas de conocimiento.
¿Quieres saber cómo será tu estancia en el Hospital Universitario Vall d'Hebron? Aquí encontrarás toda la información.
La apuesta por la innovación nos permite estar en vanguardia de la medicina, proporcionando una asistencia de primer nivel y adaptada a las necesidades cambiantes de cada paciente.
La vacunación anual contra la gripe protege frente a las cepas virales de la temporada y reduce el riesgo de complicaciones, hospitalización y muerte, especialmente en personas mayores, embarazadas, con enfermedades crónicas o en contacto con pacientes vulnerables. Las medidas de higiene complementan la protección.
La vacunación antigripal anual es la principal medida de prevención frente a la gripe.
Las vacunas disponibles en nuestro medio son todas inactivadas (no contienen virus de la gripe, tan solo partes del virus) y se administran por vía intramuscular en dosis única. Los efectos adversos de la vacuna son poco frecuentes y generalmente leves (dolor, induración y eritema en el lugar del pinchazo que no limita la actividad).
El objetivo de la vacunación es generar protección contra las cepas de virus gripales que circularán durante la temporada gripal. Normalmente cada año hay cambios en estas cepas; por este motivo, las vacunas se tienen que elaborar anualmente para incluir las cepas que con más probabilidad serán las responsables de los casos de gripe de la próxima temporada. Las vacunas se fabrican a partir de las cepas recomendadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
La efectividad de la vacuna contra la gripe oscila entre el 30% y el 70% para prevenir la hospitalización por gripe y la neumonía. En las personas mayores residentes en instituciones, las vacunas han demostrado ser efectivas entre el 50% y el 60% para prevenir la hospitalización o la neumonía, y el 80% para prevenir la muerte por gripe.
La vacunación se recomienda especialmente a las personas con más riesgo de sufrir complicaciones en caso de infección gripal:
Además de la vacunación, hay una serie de medidas higiénicas que se deben tener en cuenta con el fin de prevenir la gripe:
Si aparecen síntomas de gripe o el médico ha diagnosticado la enfermedad, se tiene que procurar no compartir espacios cerrados con otras personas durante los primeros 3-5 días, sobre todo las personas enfermas hospitalizadas y los trabajadores de servicios esenciales para la comunidad.
Los primeros meses de vida son críticos para la seguridad del bebé. Vigilarlo constantemente, protegerlo de caídas, quemaduras, ahogamientos, ruidos fuertes y sustancias tóxicas, así como asegurar un transporte adecuado en el coche, es esencial para prevenir accidentes y lesiones graves.
El tabaquismo pasivo perjudica la salud del bebé. El humo ambiental del tabaco, denominado también humo de segunda mano, es una mezcla del humo que exhalan las personas fumadoras y el humo de la combustión pasiva del cigarrillo. Los dos humos son tóxicos y contienen productos irritantes respiratorios y cancerígenos. El humo del tabaco se comporta como el vapor: se instala en el medio ambiente e impregna la ropa, el pelo, los muebles, las cortinas, etc. Por lo tanto, a pesar de haber apagado el cigarrillo, los elementos tóxicos quedan en el aire, hecho que hay que tener en cuenta para proteger la salud de los pequeños. Por lo tanto:
El posparto es el período de recuperación tras el parto, durante el cual la madre experimenta cambios físicos, psicológicos y sociales. Una atención adecuada, el apoyo familiar y la supervisión sanitaria son fundamentales para favorecer la recuperación, establecer la lactancia y prevenir complicaciones.
En el plano físico, el posparto se caracteriza por un proceso involutivo y de regresión de las zonas y órganos corporales que han sufrido cambios, a excepción de la glándula mamaria, que en este momento cobra mayor importancia para la alimentación del bebé. Además de los cambios fisiológicos, se producen también cambios en la madre en el plano psicológico, en la estructura familiar y en el rol social.
Un periodo en el que aparecen tantos cambios puede traducirse en una compleja o difícil adaptación, por lo que es importante que los cuidados proporcionados por los profesionales sanitarios se lleven a cabo desde un abordaje biopsicosocial y holístico y es recomendable que sean coordinados por una comadrona.
Desde un punto de vista clínico, se pueden diferenciar tres etapas.
El posparto inmediato comprende las primeras 24 horas, de las cuales las dos primeras representan un periodo de estrecha vigilancia, por el mayor riesgo de hemorragia posparto que existe.
En la sala de partos se llevará a cabo un control regular de las constantes vitales, como son la temperatura, la tensión arterial y frecuencia cardíaca. Se valorará el sangrado vaginal y el tamaño del útero, que después del parto debe ir recuperando su tamaño de antes del embarazo de manera progresiva.
Hay que verificar que no haya ninguna herida o laceración en la vagina que sangre activamente y, en el caso de que la mujer haya solicitado anestesia, comprobar la recuperación de la movilidad de las piernas.
Se iniciará el contacto inmediato piel con piel del bebé con la madre, bajo la adecuada supervisión de los profesionales sanitarios, así como el inicio precoz de la lactancia materna si la madre así lo desea. También se realizarán los cuidados pertinentes al recién nacido sin alterar el binomio madre-hijo, siempre que las circunstancias lo permitan.
Durante la estancia hospitalaria, los controles y cuidados deben ir encaminados a fomentar el vínculo entre la madre y el bebé, junto al establecimiento de la lactancia materna. Durante este proceso, es importante instruir a la madre y a su familia en la identificación de los signos de alarma para detectar las posibles complicaciones de forma precoz.
Hay que ofrecerle a la madre información veraz y sencilla para que en el momento del alta disponga de la máxima autonomía en el cuidado de su bebé. Durante la estancia hospitalaria, también se fomentará la participación activa de la pareja en la crianza.
El denominado posparto precoz, mediato o clínico abarca desde las 24 horas hasta el décimo día del posparto y se considera el periodo involutivo más relevante. En este periodo se debe prestar atención a las siguientes posibles complicaciones: Infección del endometrio, de la herida quirúrgica, de la episiotomía, de orina o de las mamas; problemas circulatorios como varices, hemorroides y dificultades relacionadas con la lactancia materna: dolor, grietas, inflamación y problemas de agarre del bebé.
La estancia en el hospital se puede prolongar de 2 a 3 días en función del tipo de parto y siempre que la evolución de la madre y el bebé esté dentro de la normalidad. Una vez se produce el alta hospitalaria, la comadrona del centro de atención primaria será quien se encargará de la continuidad de los cuidados tanto de la mujer como de su bebé.
Finalmente, la tercera fase, que corresponde al posparto tardío, está comprendida entre el 11.º y el 42.º día después del parto (6 semanas). En este periodo, los cambios físicos acontecidos durante el embarazo en la madre han desaparecido, la lactancia materna suele estar instaurada y aparece la primera menstruación en madres que no amamantan.
Este es el momento ideal para tratar la temática de la anticoncepción, y debemos prestar especial atención al estado emocional de la mujer para detectar posibles alteraciones anímicas por falta de adaptación a la nueva situación. También debemos ofrecer información sobre los grupos de apoyo al posparto y los de lactancia materna.
Tras un ictus, una dieta variada, rica en proteínas y fibra y baja en sal y grasas contribuye a la recuperación y previene complicaciones. Los alimentos deben adaptarse según dificultades de deglución, movilidad o control intestinal y urinario, asegurando seguridad e hidratación.
En caso de estreñimiento:
En caso de diarrea:
Para evitar recaer tras dejar de fumar, haz una lista de los beneficios obtenidos y consúltala en momentos difíciles. Reduce el alcohol y la cafeína, aumenta la actividad física, retoma aficiones y mantente ocupado. Premia tus logros con pequeños regalos y pide apoyo a familiares, amigos o profesionales. Cuando aparezca el deseo de fumar, come fruta, caramelos sin azúcar o bebe agua. Concéntrate en el presente y recuerda que cada día sin fumar es un paso hacia una mejor salud.
Los recién nacidos tienen un bajo riesgo de contraer COVID-19. Madres y padres deben mantener una higiene estricta, limitar las visitas y seguir medidas de aislamiento si es necesario. En caso de infección, los profesionales sanitarios indicarán las pruebas y el tratamiento adecuados.
Si acabas de ser madre / padre, debes seguir las mismas medidas de prevención que los profesionales sanitarios recomiendan al resto de la población. Es especialmente importante mantener unas buenas practicas higiénicas, sobre todo de las manos, y seguir las medidas de aislamiento ante posibles contagios.
En general, y especialmente en el caso de los bebés, en una situación epidemiológica como la actual deben limitarse las visitas al hospital o al domicilio a las estrictamente necesarias, y evitar recibirlas de amigos o familiares. Cumplir con #yomequedoencasa es esencial para contener el virus.
En el caso de mujeres que acaban de ser madres y están infectadas por esta enfermedad, los datos no muestran que se produzca un contagio por transmisión intrauterina a través de la placenta o perinatal, es decir, no habría transmisión vertical madre – hijo de la enfermedad.
Si la madre está infectada, los especialistas realizarán al recién nacido las pruebas que consideren adecuadas y, en caso necesario, pautarán el tratamiento más adecuado y harán las recomendaciones actualizadas para su cura.
A pesar de que se desconoce la razón por la cual la tasa de infección en recién nacidos es baja, según los estudios realizados hasta el momento, si el bebé resulta infectado por COVID-19, el riesgo de complicaciones graves debido al virus es bajo y lo más probable es que tenga una sintomatología leve.
En caso que el bebé presente sintomatología relacionada con la COVID-19, se debe contactar con las autoridades sanitarias.
Etapa definida por el cese definitivo de la función ovárica y la disminución de los estrógenos, que conlleva diversos cambios clínicos con una expresión y una evolución variables según cada mujer.
La menopausia es una etapa natural de la vida de la mujer que indica el final de la vida fértil. Se confirma cuando han transcurrido doce meses consecutivos sin menstruación y se produce porque los ovarios dejan de funcionar de manera progresiva y disminuye la producción de hormonas, especialmente los estrógenos.
Este cambio hormonal puede provocar cambios físicos y emocionales, con una intensidad que varía mucho de una mujer a otra.
La menopausia:
Con una buena información, hábitos de vida saludables y, cuando es necesario, seguimiento médico, la mayoría de las mujeres pueden mantener una buena calidad de vida durante esta etapa.
La menopausia no es:
Algunas mujeres apenas notan cambios, mientras que otras presentan síntomas más intensos. Aproximadamente un 15 % de las mujeres no presenta molestias importantes.
La menopausia se produce cuando los ovarios dejan progresivamente de producir hormonas, especialmente estrógenos, lo que conlleva el cese definitivo de la menstruación.
Habitualmente aparece entre los 45 y los 55 años, aunque la edad puede variar de una mujer a otra. Esta variabilidad está relacionada con el hecho de que las mujeres nacen con un número determinado de óvulos, que se va reduciendo a lo largo de la vida. Factores genéticos, ambientales y determinadas condiciones o tratamientos médicos influyen en este proceso y determinan el momento en el que se alcanza la menopausia.
La forma en que se inicia la menopausia también es diversa. En muchas mujeres los cambios se producen de forma gradual, mientras que en otras la sintomatología puede aparecer de manera más intensa desde el inicio, o bien ser leve o inexistente.
En algunos casos, la menopausia no se produce de manera natural, sino que puede ser inducida, cuando determinados tratamientos médicos o intervenciones hacen que los ovarios dejen de funcionar de forma brusca, como puede suceder tras algunas cirugías ginecológicas o tratamientos como la quimioterapia o la radioterapia.
La disminución y la fluctuación de los estrógenos durante la perimenopausia y los primeros años de la menopausia pueden provocar una serie de síntomas a corto plazo. Estos cambios hormonales pueden afectar a diferentes órganos y sistemas del cuerpo, ya que los estrógenos tienen receptores distribuidos por todo el organismo.
Síntomas vasomotores: sofocos y sudores nocturnos:
Los sofocos son episodios repentinos de sensación intensa de calor que aparecen a causa de cambios en el sistema que regula la temperatura corporal. A menudo van acompañados de enrojecimiento de la piel y, en algunos casos, de palpitaciones. Cuando el sofoco finaliza, el cuerpo intenta recuperar la temperatura normal produciendo sudor, que es el mecanismo natural de enfriamiento. Los sudores pueden resultar tan o más molestos que el propio sofoco.
Cuando estos episodios se producen por la noche, pueden interrumpir el sueño y dificultar el descanso. Los sofocos y los sudores nocturnos son los síntomas más frecuentes de la menopausia y afectan aproximadamente a tres de cada cuatro mujeres en algún momento.
Su frecuencia es muy variable: algunas mujeres los presentan de forma ocasional, mientras que otras pueden experimentar varios episodios a lo largo del día o de la noche. Cada episodio suele durar pocos minutos. En la mayoría de las mujeres, estos síntomas tienden a mejorar con el tiempo, aunque su evolución puede ser distinta en cada caso.
Alteraciones del sueño:
Es frecuente tener dificultades para conciliar el sueño, despertares nocturnos o un sueño poco reparador. Estas alteraciones pueden estar relacionadas con los sofocos nocturnos, pero también con los cambios hormonales propios de esta etapa. La falta de descanso puede provocar cansancio durante el día y una sensación de menor rendimiento físico y mental.
Estos síntomas pueden aparecer de forma progresiva, fluctuar con el tiempo o cambiar de intensidad. No todas las mujeres los presentan ni con la misma intensidad. Cuando interfieren en la calidad de vida, es recomendable consultar para recibir información y valorar opciones de apoyo y tratamiento adecuadas.
Años después de la menopausia, la disminución de los estrógenos puede provocar algunos cambios progresivos en diferentes partes del cuerpo.
Cambios en la zona genital y urinaria
Los estrógenos son importantes para mantener la salud de la vagina, la vulva y las vías urinarias. Cuando sus niveles disminuyen, estos tejidos pueden volverse más secos, delicados y sensibles.
Esto puede provocar:
A diferencia de otros síntomas de la menopausia, estos cambios no suelen desaparecer por sí solos con el tiempo, pero tienen tratamiento. La fisioterapia del suelo pélvico ayuda a mejorar el control urinario, y el uso de hidratantes y lubricantes vaginales, así como los tratamientos locales con estrógenos, pueden aliviar la sequedad y las molestias.
Cambios en la piel
Con la disminución de los estrógenos, la piel puede perder parte de su hidratación, elasticidad y firmeza. Esto puede hacer que se note más seca, fina o sensible. A estos cambios hormonales se suman otros factores como la edad, la exposición al sol o los hábitos de vida.
Sexualidad durante la menopausia
La menopausia no significa el final de la sexualidad. Sin embargo, algunas mujeres pueden notar cambios. La menor lubricación vaginal puede hacer que las relaciones resulten más incómodas, y la excitación puede ser más lenta. También pueden producirse cambios en el deseo sexual.
La vivencia de la sexualidad en esta etapa no depende solo de las hormonas, sino también del estado de salud, la autoimagen, las experiencias previas y el momento vital. Con información adecuada y tratamiento cuando es necesario, muchas mujeres mantienen una vida sexual satisfactoria.
A largo plazo, la disminución de los estrógenos puede tener efectos sobre la salud ósea y cardiovascular. Estos cambios no se perciben de manera inmediata, pero son importantes para la salud futura.
Salud ósea
Los estrógenos ayudan a mantener los huesos fuertes. Tras la menopausia, la disminución de estas hormonas puede favorecer una pérdida progresiva de masa ósea, aumentando el riesgo de osteoporosis y fracturas. A menudo, la osteoporosis no produce síntomas hasta que se produce una fractura, por lo que la prevención y el seguimiento médico son fundamentales.
Para cuidar la salud ósea, es especialmente importante realizar ejercicio físico de forma regular, sobre todo ejercicios de fuerza y de carga, que ayudan a mantener la densidad ósea y la fuerza muscular. También es clave asegurar unos niveles adecuados de calcio y vitamina D, ya sea a través de la alimentación o, cuando es necesario, mediante suplementos.
La combinación de hábitos de vida saludables, actividad física y un seguimiento médico adecuado permite reducir el riesgo de fracturas y preservar la salud ósea a largo plazo.
Salud cardiovascular
Antes de la menopausia, las mujeres tienen cierta protección frente a las enfermedades cardiovasculares. Con la disminución de los estrógenos, esta protección se reduce y el riesgo cardiovascular aumenta con los años.
Los cambios hormonales pueden favorecer el aumento del colesterol, de la grasa abdominal y de otros factores de riesgo. Mantener hábitos saludables, como una alimentación equilibrada, actividad física regular y evitar el tabaco, es clave en esta etapa.
La menopausia se considera confirmada cuando han transcurrido doce meses consecutivos sin menstruación, siempre que no exista otra causa que lo explique. Este es el criterio que se utiliza de forma general.
En la mayoría de las mujeres, el diagnóstico se realiza a partir de la historia clínica y los síntomas. La edad, los cambios en el ciclo menstrual y la presencia de síntomas como sofocos, alteraciones del sueño o cambios del estado de ánimo suelen ser suficientes para identificar esta etapa. En estos casos, no es necesario realizar analíticas hormonales de forma rutinaria. Las pruebas hormonales solo son necesarias en situaciones concretas.
El dolor de espalda suele ser causado por sobrecargas musculares, posturas mantenidas, hernias discales o artrosis. Reconocer las causas, mantener una buena postura, hacer ejercicio y prevenir factores de riesgo ayuda a reducir el dolor y mejorar la calidad de vida.
¿Cuáles son las principales causas del dolor de espalda o qué tipos de dolencias son las más habituales?
La mayoría de los dolores de espalda están producidos por dolores musculares debidos a una sobrecarga mecánica de la columna, por posiciones mantenidas, esfuerzos físicos y malos gestos que provocan una contractura muscular y dolor. Se produce una alteración biomecánica de las pequeñas articulares posteriores de las vértebras que producen irritación nerviosa con contractura de la musculatura paravertebral de alrededor.
Lo más frecuente son las lumbalgias mecánicas, donde se pueden encontrar contracturas del cuadrado lumbar o el piramidal con irradiación de dolor hacia los glúteos.
Podemos observar fenómenos de desgaste, artrosis de estas articulaciones, protrusión de los discos o hernias discales que hagan que estas contracturas sean más o menos frecuentes. Seguidamente en frecuencia, tenemos las cervicalgias que pueden producir dolor hacia los hombros, o incluso cefaleas tensionales, y estás sí que están más relacionadas con malas posiciones y contracturas de los trapecios y esternocleidomastoideos.
¿Hay personas que tienen predisposición a sufrir dolor de espalda?
Sí, y la mayoría de las veces es multifactorial, pueden sufrirlo personas:
Además del dolor lumbar y la cervicalgia, hay otras dolencias muy comunes que afectan a la espalda, como la ciática. ¿Qué es la ciática y cómo se manifiesta?
La ciática es una irritación del nervio ciático que nace en la región baja lumbar, e irradia por el glúteo y en la cara posterior de la pierna. Esta irritación puede deberse a una hernia discal, una estenosis foraminal o una contractura del piramidal que da una clínica parecida, una pseudociática.
¿Qué es la hernia discal y qué la produce?
La hernia se produce por una ruptura del disco intervertebral que provoca una extrusión (salida) de su contenido hacia afuera, con lo que puede contactar con la raíz del nervio que pasa por su lado y producir una irritación dolorosa que recorre todo su trayecto.
¿Sufrir contracturas con regularidad puede ser un indicativo de un problema más grave de espalda?
No necesariamente. Depende de muchas cosas. Hay que consultar con el especialista para orientar el diagnóstico de las contracturas.
Cuando te duele la espalda, ¿es mejor el reposo o el ejercicio?
Lo mejor es combinar ambas cosas, pero depende. Nunca se debe practicar ejercicio si este te provoca dolor mientras lo realizas o después de hacerlo. Realizar ejercicios de estiramientos, por ejemplo, puede relajar y mejorar el dolor. Tampoco es beneficioso el reposo absoluto en cama.
¿Son realmente efectivos los elementos ortopédicos como fajas, correctores de espalda… para el dolor de espalda?
Depende del diagnóstico. No son aconsejables por norma, pero sí pueden aliviar durante un tiempo determinado al día, dependiendo de la actividad que se haga y la patología que tengas. Siempre aconsejamos que se usen bajo prescripción de su médico.
¿En qué momento se recomienda tomar antinflamatorios para combatir el dolor de espalda? ¿Pueden tener efectos secundarios nocivos para nuestra salud?
Siempre han de ser prescritos por su médico. Lo más recomendable es disminuir la actividad habitual, reposar un poco, aplicar calor local suave 15 minutos como máximo y tomar un analgésico convencional, y si no se mejora se pueden tomar antinflamatorios si previamente han sido recomendados por un médico y han resultado efectivos.
¿Cómo podemos aliviar el dolor de espalda mientras dormimos? ¿Es cierto que hay posturas que alivian el dolor y otras que lo favorecen?
Es importante el descanso nocturno para mejorar el dolor de espalda. Si el dolor interfiere en el sueño, nos levantamos peor, con más contracturas y dolor. Se desaconsejan las posturas que provoquen dolor, como dormir boca arriba o boca abajo. Dormir de lado y como en posición fetal puede mejorar el dolor. Se pueden colocar cojines entre las piernas si estamos de lado, o debajo de la barriga si estamos boca abajo para intentar aliviar el dolor y poder descansar.
¿En qué modo puede influir el tipo de calzado que usamos en el dolor de espalda?
Puede aumentar el dolor si este no es adecuado. Se recomienda calzado cómodo con el pie bien sujeto, con 2 cm de suela y el tacón a modo de cuña o topolino. Nunca calzado totalmente plano.
¿Además de la actividad física regular y la higiene postural, existen otras medidas de prevención para el dolor de espalda?
Las más importantes son mantener un peso adecuado a la talla, con una buena alimentación, y tener el entorno laboral adaptado sería otra de las recomendaciones.
¿Existe algún ejercicio concreto que ayude a prevenir el dolor de espalda?
Sí, hay ejercicios específicos. Normalmente, los que refuerzan los abdominales. Sería recomendable que fueran prescritos por un profesional en el tema, ya que se han de adaptar a la morfología de cada individuo. Como recomendaciones generales se pueden encontrar ejercicios, por ejemplo, en la página web de la Sociedad Española de Rehabilitación y Medicina Física (SERMEF), en el apartado de ejercicios.
Mantener una buena higiene personal es esencial para prevenir enfermedades e infecciones. Incluye ducha diaria, lavado frecuente de manos, cuidado de la boca, cabello y uñas, ropa limpia, limpieza de los utensilios de cocina y objetos personales, así como el uso de desodorante y limpieza facial. Además, se debe evitar compartir objetos de higiene y caminar descalzo en casa para reducir la presencia de bacterias y hongos.
La higiene personal es imprescindible para evitar la proliferación de microbios y bacterias. Si una persona se ducha cada día y se lava las manos a menudo, se protege de muchas enfermedades. Es importante cuidar las manos, la boca, los pies y los genitales. Estas son las partes del cuerpo con más contacto con las bacterias y, por ello, necesitan una atención especial.
Ve con cuidado a la hora de estornudar o toser. Tira el pañuelo usado a la basura y limpia los objetos que hayas tocado. Son pequeños gestos que mejoran la calidad de vida de todo el mundo. Cuando uno cuida de uno mismo, también cuida de los demás.
Si tienes animales de compañía, es importante mantener unas normas de higiene básicas de los animales y de los espacios de la casa donde hacen vida.
Quan una persona no té cura de la seva higiene personal pot patir diferents malalties i infeccions. Per exemple, no rentar-se les dents, pot provocar càries i mal alè. També malalties cardiovasculars. Els bacteris de la placa bacteriana de les genives poden entrar al cos pel torrent sanguini. Quan arriben al cor augmenten les possibilitats de patir un infart.
No rentar-se bé les mans després d’utilitzar el bany també pot causar malalties com el refredat comú, la grip, la varicel·la, la meningitis, la gastroenteritis i l’hepatitis A.
Per gaudir d’una bona higiene personal pots seguir aquestes recomanacions:
Banyar-se o dutxar-se cada dia
És la millor manera d’eliminar la brutícia, la suor, les cèl·lules mortes i els bacteris. Sobretot s’ha de fer després d’haver practicat esport. Si no és possible, es pot utilitzar una tovallola humida per rentar el cos al final del día.
Utilitzar desodorant o antitranspirant
Rentar-se bé les aixelles amb sabó i aigua cada día. És important per evitar les males olors. També utilitzar un desodorant o antitranspirant. Aquests productes ajuden a controlar l’excés de suor i la mala olor.
Rentar-se els cabells
No cal rentar-se els cabells cada dia. Depèn dels hàbits i la classe de cabells de cadascú. Es recomana rentar-lo almenys un cop per setmana amb un xampú adequat. També és aconsellable tallar-lo cada tres mesos o, com a mínim, dos cops l’any. Així es manté saludable.
Rentar-se les mans
Per eliminar la brutícia i els bacteris de les mans, és important rentar-se les mans sovint. També evita contagiar infeccions respiratòries i diarreiques d’una persona a una altra.
Les mans i els canells s'han de rentar amb sabó:
Raspallar-se les dents després de cada àpat
Rentar-se les dents ajuda a prevenir malalties de les genives, com la gingivitis. També el mal alè. Per eliminar l’acumulació de bacteris a la boca, el raspallat ha de durar entre 4 i 5 minuts. És recomanable començar per la part externa de les dents. Després es continua per la part interna i, finalment, els queixals. L’ideal és raspallar-se les dents després de cada àpat. Si no, es pot fer dos cops al dia: al matí i abans d'anar a dormir.
No t'has d'oblidar de la llengua. S’ha de netejar amb el raspall de dents de dins cap a fora. També es pot fer servir un netejador específic per a la llengua. Per tenir una bona salut bucodental s’hauria de visitar el dentista dos cops l’any.
Rentar-se la cara
La pell produeix olis cada dia que obstrueixen els porus. Aquests poden causar erupcions i acne. Per això s’ha de rentar la cara almenys dos cops al dia.
La pell de la cara és més sensible que la de la resta del cos. Per aquest motiu és recomanable utilitzar també un netejador facial adaptat al tipus de pell de cada persona. Qui tingui la pell seca, ha d’evitar els netejadors amb alcohol. Per a pells sensibles, és millor fer servir netejadors hipoal·lergògens. Si s’utilitza maquillatge, s’ha d’usar un netejador especial i després rentar-se la cara.
Tallar sovint les ungles de les mans i els peus
Les ungles de les mans i els peus s’han de tallar sovint per evitar que la brutícia s’hi acumuli a sota. D’aquesta manera també s’eviten infeccions i afeccions a la pell dels peus.
Evitar compartir objectes d’higiene personal
No comparteixis objectes d’higiene personal perquè poden contenir bacteris. Maquinetes d’afaitar, raspalls, pinces, tovalloles, esponges, maquillatge, pintallavis, desodorants de bola o de barra... és millor tenir el teu propi objecte d’higiene personal.
Portar roba neta
Si una persona porta roba neta, sempre té un millor aspecte i se sent millor. La roba bruta, a més, pot contenir microorganismes i pot causar infeccions a la pell. La roba interior s’ha de canviar cada dia. També es recomana posar-se roba neta després de dutxar-se i banyar-se.
Rentar la roba després d’utilitzar-la
Les camises i les samarretes és millor rentar-les després d’utilitzar-les. Els pantalons i les faldilles, per exemple, es poden fer servir més vegades abans de rentar-los. La roba que conté vòmits, fluids provocats per ferides, suor, aliments contaminats o que ha estat en contacte amb animals, s’ha de netejar a 60 graus i per separat. Així s’eliminen els bacteris i la possibilitat de contagiar alguna malaltia. Després de rentar la roba, s’ha d’eixugar immediatament. Si està mullada molt de temps, pot fer olor de florit i causar infeccions a la pell.
Rentar els plats i les cassoles després de cada àpat
No és recomanable deixar la vaixella bruta durant hores a la pica, ni el rentaplats ple, després de cada àpat. Les restes de menjar afavoreixen el creixement de microorganismes que poden causar infeccions, com la salmonel·la. La pica de la cuina pot acumular més bacteris que la cambra de bany o la tassa de vàter. Es pot desinfectar cada dia amb vinagre i bicarbonat de sodi o amb lleixiu. També s’ha de canviar cada setmana el fregall, ja que acumula gran quantitat de bacteris.
Mantenir netes les lents de contacte i les ulleres
Les ulleres i les lents de contacte s’han de mantenir netes per evitar infeccions, com la conjuntivitis o la queratitis. S’han de netejar amb productes específics. Si no es disposa d'aquests productes, les ulleres es poden netejar amb aigua i sabó. No s'ha de fer mai amb saliva o amb la roba. Les lents de contacte s’han de netejar amb la solució especial, després d’utilitzar-les.
Evitar anar descalç
Caminar descalç per casa no és recomanable, ja que a terra, s’hi acumulen grans quantitats de bacteris. Si es camina sense sabates o sabatilles es poden patir infeccions, com el peu d’atleta. Els bacteris provoquen descamació i picor a la part inferior del peu i fongs a les ungles.
La aceptación de estas condiciones supone que dais el consentimiento al tratamiento de vuestros datos personales para la prestación de los servicios que solicitáis a través de este portal y, si procede, para realizar las gestiones necesarias con las administraciones o entidades públicas que intervengan en la tramitación. Podéis ejercer los derechos mencionados dirigiéndoos por escrito a web@vallhebron.cat, indicando claramente en el asunto “Ejercicio de derecho LOPD”. Responsable: Hospital Universitario Vall d’Hebron (Instituto Catalán de la Salud). Finalidad: Suscripción al boletín del Vall d’Hebron Barcelona Hospital Campus, donde recibiréis noticias, actividades e información de interés. Legitimación: Consentimiento del interesado. Cesión: Sí procede, VHIR. No se prevé ninguna otra cesión. No se prevé transferencia internacional de datos personales. Derechos: Acceso, rectificación, supresión y portabilidad de los datos, así como limitación y oposición a su tratamiento. El usuario puede revocar su consentimiento en cualquier momento. Procedencia: El propio interesado. Información adicional: La información adicional se encuentra en https://hospital.vallhebron.com/es/politica-de-proteccion-de-datos.