Infórmate de las enfermedades en las que estamos especializados

Resfriado común

Refredat comú

El resfriado común es una infección leve de las vías respiratorias altas causada por virus. Se contagia de persona a persona a través del aire, por gotitas que se expulsan con la tos y los estornudos, y del contacto personal próximo mediante las manos.Suele empezar por la nariz y la garganta y después puede bajar a los bronquios. Generalmente, al cabo de unos días se cura sin tratamiento. Es más frecuente en invierno y primavera. La infección se ve favorecida por determinados factores: contacto con niños pequeños, tabaquismo, malnutrición y/o estrés.

Información destacada

Los síntomas

Los síntomas del resfriado generalmente remiten espontáneamente en 7-10 días, pueden variar de una persona a otra y son los siguientes: 

  • Congestión y goteo nasal: la mucosidad nasal inicialmente es transparente y se puede volver más espesa y de color amarillo o verde a medida que el resfriado sigue su curso.
  • Dolor de garganta o picor faríngeo.
  • Tos irritativa que puede durar más días en pacientes fumadores. 
  • Ojos llorosos.
  • Dolor de cabeza leve.
  • Estornudos.
  • Fiebre habitualmente inferior a 38,5 ºC acompañada de malestar general. La fiebre alta y persistente es más típica de la gripe.
  • Dolor corporal leve.

El resfriado común puede empeorar enfermedades crónicas como el asma, el enfisema pulmonar o la bronquitis.

Las complicaciones más frecuentes son la sinusitis, la otitis media, la bronquitis y la neumonía.

Se debe diferenciar de la gripe, que también es una enfermedad causada por virus. La gripe aparece como epidemia en invierno, coincidiendo con los meses de frío. Empieza de golpe, con fiebre alta (39 - 40 ºC), dolores musculares, dolor de cabeza y de garganta, malestar general, nariz tapada y tos seca. También puede provocar diarreas, náuseas y vómitos, sobre todo en niños pequeños.

 

¿A quién afecta la enfermedad? 

El resfriado es una infección muy prevalente que afecta a adultos entre dos y seis veces al año, y a niños entre seis y diez veces al año. Los niños en edad escolar son los principales afectados y el principal reservorio y foco de transmisión de estos virus. Aunque es una enfermedad benigna, el resfriado común puede ser causa de baja médica.

 

El diagnóstico

El diagnóstico lo realiza el médico a partir de los síntomas que explica el paciente y los signos que detecta en la exploración física.  No son necesarias pruebas diagnósticas.

 

Tratamiento habitual

Los antibióticos no curan el resfriado. De hecho, no existe ningún medicamento que lo cure, pero hay algunos, como el paracetamol, que ayudan a mejorar sus síntomas. También se pueden seguir una serie de recomendaciones útiles para aliviar dichos síntomas:

  • Descansar y cuidar de la salud. 
  • Beber agua, zumos, caldos o infusiones. Si no se tiene hambre, no hay que comer alimentos sólidos. 
  • Evitar fumar. 
  • Ducharse o tomar un baño para ablandar la mucosidad. 
  • Aplicar suero fisiológico o agua con sal en la nariz. 
  • Evitar toser y carraspear si no es para sacar mocos:  toser rasca la garganta y aumenta la irritación y la tos. 

El resfriado se puede pasar sin ser atendidos por ningún profesional sanitario. Se puede consultar con un profesional de medicina de familia en los casos siguientes:

  • Ahogo.
  • Fiebre alta.
  • Si se trata de una persona mayor o con enfermedad crónica. 

En los otros casos, se debe evitar la utilización de los servicios de urgencia hospitalarios, si no es con indicación médica. La utilización racional de los servicios de urgencia evita el colapso y permite la atención adecuada de los casos graves.

 

Prevención

No existen vacunas para el resfriado. La vacuna de la gripe previene la gripe, pero no el resfriado. 

El contagio se produce a través del contacto directo con personas infectadas:

  • A través de las manos y regiones próximas a las vías respiratorias.
  • Por la inhalación de partículas producidas hablando, tosiendo, estornudando y respirando.
  • Por el contacto con superficies con restos de secreciones de las personas infectadas.

La mejor forma de protegerse y evitar la propagación del virus es seguir unas buenas prácticas de higiene. Esto ayuda a disminuir la transmisión del virus y es la acción más efectiva para protegerse y proteger a los demás:

  • Cuando toséis o estornudáis, tapaos la boca y la nariz con un pañuelo de un solo uso, y tiradlo al cubo de la basura. Si no tenéis pañuelo, tosed o estornudad en la parte superior de la manga.
  • Lavaos las manos con frecuencia con agua y jabón, o con un preparado con alcohol, y secáoslas bien.
  • Ventilad a menudo los espacios cerrados abriendo las ventanas.