El Servicio de Neonatología ofrece unos cuidados humanizados, individualizados y centrados en el desarrollo del niño

La neonatología ha evolucionado mucho en las últimas décadas, y ha hecho posible la supervivencia de niños y niñas que antes no tenían ninguna oportunidad. Los avances de la tecnología y el desarrollo de nuevos fármacos han tenido mucho que ver en ello.

Enero 2020

A principios de la década de los 2000, aumentó el número de ingresos en el Servicio de Neonatología, una tendencia que ya había comenzado en la década de los 90. La razón: el aumento de la supervivencia de niños que antes no tenían posibilidades de salir adelante.  
 
En Vall d’Hebron, los años 80 del siglo pasado habían supuesto cambios importantes en el servicio, que se había reorganizado y dividido en el Servicio de Lactantes, al frente del cual estaba el Dr. Alfred Gallart, y el de Neonatología, con el Dr. Gregorio Peguero, lo que propició la unificación de las UCI de prematuros y de recién nacidos patológicos. También en los años 80, el Dr. Lluís Cabero dio un gran impulso a la perinatología o medicina maternofetal en el Hospital y logró muy buenos resultados en supervivencia, lo que hizo crecer el número de embarazos de alto riesgo atendidos. 
 
En aquella época, si un recién nacido necesitaba intubación o era prematuro de menos de 28 semanas, su pronóstico no era nada bueno. La monitorización de la saturación de oxígeno de los bebés o el uso de surfactante (una de las grandes revoluciones terapéuticas de la especialidad) que se iniciaron entonces son hitos que permitieron mejorar significativamente la supervivencia. 
 
En poco más de una década, se había pasado de disponer de monitores simples, incapaces de detectar las superficiales respiraciones de los pacientes, a ventiladores con alarmas que controlaban la función pulmonar. Sin embargo, lo más importante es que se reconoció al feto como paciente. Se impuso el diagnóstico prenatal, con lo que se facilitaron las intervenciones fetales; se generalizó la maduración fetal y la profilaxis contra el estreptococo; y se incrementaron los nacimientos y también su complejidad, por lo que aumentaron las cunas de cuidados intensivos.  

Entre 2005 y 2007 se creó la nueva UCI neonatal, ubicada en el semisótano del Hospital Infantil, y los bebés de hospitalización convencional o que ya no necesitan cuidados intensivos se ingresan en la segunda planta, más luminosa y con vistas. Un hito posterior fue la creación, en 2022, del nuevo Espacio Familiar de Neonatología «Com a casa», que favorece la recuperación de los bebés prematuros y de los nacidos a término con patología crónica y compleja 
 
En las últimas décadas, la tecnología se ha ido sofisticando, han ido apareciendo tratamientos más eficaces y se ha conseguido salvar la vida a muchos niños y niñas que hace unos años no hubieran tenido ninguna oportunidad. Es el caso de Lídia, que nació en 1992 con una cardiopatía congénita. Se la intervino para corregir la malformación y en 2022 fue madre de una niña en el Hospital Vall d’Hebron. El Dr. Félix Castillo, actual jefe del Servicio de Neonatología y que ya entonces era el responsable del Servicio, es ahora el pediatra de la niña.

La lucha de Anuk 

Anuk nació con una hernia diafragmática, que es un orificio en el diafragma, a través del cual se introdujeron en la cavidad torácica las tripas, el bazo y el estómago, lo que provocó, además, el desplazamiento del corazón de su ubicación natural. Era el año 2018. «Nosotros vivíamos en el Valle de Arán, y cuando, en el séptimo mes de embarazo, los médicos detectaron la malformación, nos dijeron que era un problema muy grave y que teníamos que desplazarnos a Barcelona porque nuestro hijo tenía que nacer en Vall d’Hebron para poder recibir desde el momento del nacimiento el tratamiento adecuado», explica Iosu, padre de Anuk. 
 
Estuvieron en Barcelona un mes y medio hasta que el 9 de noviembre nació Anuk. «Ya nos habían dicho que podía haber muchas complicaciones, y el segundo día de su vida nos dijeron que el pronóstico era muy malo y que era muy probable que no sobreviviera», recuerda Iosu. Conectaron a Anuk a ECMO con dos días de vida.  «Las venas de Anuk eran como papel de fumar, pero pudieron conectarlo. Aun así, todo seguía yendo mal. No podían operarlo. Estaba muy débil. Finalmente, lo operaron al cabo de unos 20 días». 
 
Los padres de Anuk pasaban entre 12 y 14 horas juntos al hospital y luego se iban juntos a casa, que, en su caso, era la casa de un amigo, a descansar. Pero siempre con la advertencia de que tuvieran el teléfono cerca. «Fue muy duro, porque fueron muchos días en tensión, descansando mal», explica Iosu. «A pesar de todo, siempre sentimos el apoyo de todo el personal sanitario del servicio, que nos cuidaron y ayudaron mucho». 
 
Anuk recibió el alta el día de Navidad, y pudieron volver a casa. Una vez en casa, los padres le daban la medicación que necesitaba y, en principio, solo tenían que volver a Vall d’Hebron cada 6 meses para las revisiones. Sin embargo, cuando el niño tenía medio año y parecía que todo iba bien, sufrió una oclusión intestinal a consecuencia de las adherencias originadas tras la intervención quirúrgica. «Lo tuvieron que trasladar en helicóptero al Hospital Vall d’Hebron. Lo operaron, se las quitaron todas y volvimos a casa de nuevo». 
 
«Anuk es ahora un niño completamente normal, con una gran fortaleza física, esquía, hace snowboard... Es un niño listo, alegre y que disfruta enormemente con todo. ¡Es un auténtico campeón!», dice Iosu, muy satisfecho. «Esta experiencia nos ha cambiado la forma de pensar. Nos sentimos unos privilegiados por haber podido recibir una atención sanitaria tan excelente.  Todo el equipo de neonatología es, para nosotros, como ángeles de la guarda. Y siempre tendrá nuestro agradecimiento».

El Servicio de Neonatología es un referente en distintas técnicas para mejorar la vida de los bebés, como la terapia fetal, las necesidades de ventilación y asistencia respiratoria invasiva específica, así como en intervenciones quirúrgicas y malformaciones cardíacas.

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Impactos de prensa

La cadena SER dedicó un reportaje a Lidia y su hija Mira el reportaje

Noticia del Ara sobre el nuevo Espacio Familiar de Neonatología “Como a casa” Lee la noticia

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