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Paludismo

paludismo Vall d'Hebron

La malaria o paludismo (términos sinónimos: en países de habla inglesa se usa exclusivamente el término malaria) es una enfermedad infecciosa causada por un parásito tipo protozoo que se llama Plasmodium.

Se transmite a través de la picadura de los mosquitos del género Anopheles. El mosquito actúa como vector o transmisor de la enfermedad. Este mosquito pica al ser humano ya infectado. En su interior el parásito se reproduce y se desarrolla. Luego, vuelve a picar a otro ser humano al que a su vez vuelve a infectar.

Información destacada

No se puede transmitir directamente de un ser humano a otro sin la presencia del mosquito, excepto en casos de transfusiones de sangre infectada y a través de la placenta de la madre al feto.

Los mosquitos suelen picar durante las horas de poca luz: al atardecer, durante la noche y al amanecer. Viven tanto en áreas urbanas como rurales. En la época de lluvias hay muchos más mosquitos y el riesgo de sufrir picaduras y adquirir la infección es mayor.

La malaria está extinguida en el continente europeo hace mas de 50 años y los caos que se observan se deben al aumento de viajes a países endémicos por inmigración, turismo, cooperación o negocios. El mayor número de casos se da en inmigrantes que vuelven a sus países de origen para visitar a sus familiares. Se debe a que aunque deberían tomar las mismas medidas de protección que los turistas, normalmente no las toman. El 95% de los casos son importados de África, el 3% de Asia y el 1% de América del Sur.

 

Los síntomas

El tiempo de incubación puede variar entre una semana y más de un mes. Por ello, los síntomas pueden aparecer al poco tiempo de entrar en una zona endémica y hasta varios meses después de haber regresado de ella.

Generalmente los síntomas consisten en fiebre alta, escalofríos, dolor de cabeza, sudores y dolores generalizados de músculos y articulaciones. Algunos pacientes tienen estos síntomas cada 2 o 3 días, pero otros tienen fiebre persistente. Si la enfermedad no se diagnostica y se trata adecuadamente, puede evolucionar de forma rápida y con riesgo para la vida. La aparición de alteraciones de la conciencia, convulsiones, coma, dificultad para respirar o hemorragias son síntomas de mal pronóstico. Precisan atención médica inmediata.

Es muy importante tener en cuenta que todo niño con fiebre y antecedentes de viaje a zona endémica, debe ser sospechoso de malaria mientras no se demuestre lo contrario.

 

¿A quién afecta la enfermedad?

La malaria es frecuente en zonas tropicales y subtropicales (a ambos lados de la línea del ecuador). Los países en los que la malaria es endémica han sido agrupados en 4 regiones: África, América, Asia-Pacífico, y Oriente Medio-Eurasia. África se caracteriza por tener más del 90% de la malaria causada por Plamodium falciparum, la más grave y mortal. América y Oriente Medio-Eurasia se caracterizan por estar dominadas por el Plasmodium vivax. Es una malaria mucho menos frecuente y de menor mortalidad.

En la región de Asia-Pacífico las infecciones mezclan Pl. vivax y Pl. Falciparum con un moderado número de casos y de mortalidad. De forma general, las zonas de mayor riesgo para los viajeros son Africa subsahariana, Sudeste asiático, Papúa Nueva Guinea y el Subcontinente Indio.

 

El diagnóstico

Se realiza mediante la detección del parásito en el interior de los hematíes, o con técnicas de biología molecular que detectan la presencia del mismo.

  

El tractamiento habitual 

El tratamiento precoz es fundamental. Los fármacos que se usan en Europa son diferentes de los que se utilizan en países de alta endemia como África. Según la gravedad del mismo, puede requerir de primera elección determinados fármacos por vía intravenosa. La malaria grave se trata habitualmente en Unidades de Cuidados Intensivos ante la previsión de serias complicaciones.

 

Las pruebas habituales

En caso de sospecha de malaria, el anàlisis de sangre es fundamental. Si hay alteración de diferentes órganos, es necesaria la exploración individualizada de los mismos; por ejemplo, técnicas de imagen cerebral si hay afectación del sistema nervioso, que es muy frecuente en los casos graves.

 

Prevención 

En el caso de la malaria, la prevención es fundamental.

Es imprescindible la toma de profilaxis contra la malaria antes de  viajar a zonas endémicas, dado que es muy probable contraer malaria en caso de no hacerlo, porque la picadura de mosquito es practicamente inevitable a pesar del  uso de repelentes o mosquiteras.

La profilaxis, que debe indicar el médico en cada caso debe empezar a tomarse antes de iniciar el viaje, y prolongarse unos días después del regreso.

 

 

 

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