La prevención es la mejor opción

Dolor de barriga en niños

Mal de panxa en nens a Vall d'Hebron

No todos los dolores de barriga son iguales. Existen dos tipos: orgánicos, con una causa clara, y funcionales o recurrentes. Este consejo se centra en el primero. Las causas de los dolores de barriga son muy variadas. Lo más frecuente es que se asocie a algún proceso de gastroenteritis, de estreñimiento o de empacho. A menudo, los niños expresan su malestar físico (debido a que tienen fiebre, anginas...) o emocional (situaciones de estrés, sobre todo) en forma de dolor de tripa. Otros factores que debemos barajar son las apendicitis, infecciones de orina, invaginaciones intestinales y un largo etcétera de enfermedades que no nos pueden pasar por alto, pero que clínicamente tienen bastante repercusión en los niños porque les hacen encontrarse mal.

Información destacada

El dolor de barriga aparece cuando virus, parásitos o bacterias dañan las células de la membrana mucosa del intestino. Normalmente, esta membrana absorbe líquidos; pero cuando está dañada no puede hacerlo con la misma efectividad. Entonces el cuerpo pierde líquido mediante los vómitos y la diarrea.

La diarrea causa pérdida de líquido y sales. Los niños están más expuestos a pérdidas de líquido que los adultos; cuanto más pequeños, más pronto se deshidratan. Los vómitos pueden causar dificultades para mantener el líquido que se consume. Los niños pequeños pueden empeorar si pierden más líquidos de los que ingieren. Por este motivo es muy importante que beban desde el inicio de la infección estomacal.

Los vómitos y la diarrea son los síntomas más comunes en niños con dolor de barriga causados por virus. Casi siempre, la enfermedad es inocua y desaparece en un par de días. Es muy importante que el niño beba líquidos, sobre todo si tiene diarreas, lo que es especialmente relevante en los menores de un año.

 

Síntomas

Cuando los niños sufren dolor de barriga pueden presentar diferentes síntomas, como: vómitos, diarrea, malestar, dolor de estómago, fiebre, cansancio e inapetencia.

Habitualmente los síntomas aparecen de repente, un par de días después del contagio, y desaparecen al cabo de unos días. La diarrea se puede alargar incluso una semana. Son más comunes en invierno, cuando se pasan más horas en espacios cerrados. Aunque también los pueden causar bacterias, parásitos o virus, alimentos en mal estado o a raíz de estancias en el extranjero.

 

¿Cuándo tengo que pedir asistencia?

Es necesario ir al médico o llamar al 061 CatSalut Respon en los casos siguientes:

  • El niño es menor de seis meses y presenta vómitos y diarrea
  • No muestra mejoría en 24 h
  • Se mantienen las deposiciones acuosas pasadas dos semanas desde el dolor de barriga
  • Tiene una enfermedad crónica
  • Si tiene vómitos y no retiene líquidos y, además, presenta diarrea fuerte, ya que hay riesgo de una deshidratación grave. Cuanto más pequeño, más expuesto está.

Hay que pedir asistencia urgente si padece diarrea, vómitos y alguno de estos síntomas:

  • no puede beber y orina más de lo normal
  • está cansado, no quiere jugar y no muestra interés por el entorno
  • el dolor de barriga no para o empeora
  • presenta sangre en los vómitos o el excremento

 

¿Qué puedo hacer?

Los niños necesitan líquidos. Deben beber con frecuencia. Lo pueden hacer poco a poco, en pequeñas cantidades administradas con una cucharilla o un biberón. De vez en cuando, hay que ofrecerles agua. Es importante que beban despacio, ya que si toman mucha de golpe, podrían volver a vomitar.

Evita las bebidas demasiado dulces como gaseosas o zumos fuertes. Tampoco son convenientes las bebidas de dieta, puesto que aunque no tienen azúcar, pueden contener otros productos que provoquen diarrea. El niño puede beber lo que quiera, lo más importante es que beba líquidos.

Si el niño no quiere beber, puedes probar a darle polos de hielo. Aun así hay que ir ofreciéndole líquidos, ya que aunque tome polos, necesita ingerir líquidos para rehidratarse.

Si está tomando el pecho o el biberón, tiene que seguir tomándolos, pero con más frecuencia, aunque vomite. También se puede extraer leche y tratar de dársela con una cucharilla, si no quiere tomar el pecho.

Una jeringa especial para medicamentos es una buena solución para la rehidratación oral. Hay que evitar que el chorro de líquido vaya directo al paladar, ya que puede provocarle náuseas.

Si los vómitos son continuados, necesita tomar dos cucharaditas de líquido cada cinco minutos, lo que equivale a unos 10 ml. Un niño necesita aproximadamente 1 L de líquido cada 24 h.

 

A veces hay que administrar una solución oral

Las soluciones orales contienen cantidades adecuadas de sales y azúcares que ayudan a recuperar el equilibrio hídrico del cuerpo. Cuando los niños vomitan mucho y tienen diarrea grave, es recomendable que tomen este tipo de preparados. Es posible que el niño no se quiera beber el preparado. En estos casos, se puede intentar añadir zumo a la solución.

Encontrarás estos preparados en las farmacias.

 

Cuándo los vómitos se detienen, pero la diarrea continúa

En la mayoría de los casos, es posible que el niño deje de vomitar y la diarrea siga durante un tiempo. Los bebés que toman el pecho, lo pueden seguir haciendo y los que se alimentan con biberón pueden tomar diferentes tipos de papillas: arroz, maíz, leche preparada... según la edad. Se debe empezar con pequeñas cantidades.

Si el niño tiene más de seis meses, puede tomar sopa de zanahoria.

Cuando quiera empezar a comer es mejor que coma alimentos normales. Es aconsejable empezar con cantidades pequeñas de comida y evitar frutas y alimentos que tengan un alto contenido en fibra.

 

Si vuelven los vómitos

Si además van acompañados de más cansancio de lo habitual, falta de fuerzas para jugar o pérdida de interés por el entorno, es necesario que lo visite el pediatra.

 

¿Se puede prevenir el dolor de barriga?

A menudo, la causa del dolor de barriga es una infección viral que se contagia fácilmente. Es habitual que las personas de una misma familia se pongan enfermas al mismo tiempo.

Para prevenir su contagio:

  • Lávate las manos con jabón antes de las comidas y después de usar el inodoro
  • Usa una toalla propia
  • Mantén el baño seco y limpio
  • Pon los pañales sucios en bolsas de plástico antes de lanzarlos a la basura
  • Limpia al cambiador y lávate las manos después de cambiar los pañales del bebé

Es recomendable no volver al jardín de infancia ni a la escuela hasta que no hayan transcurrido dos días de la desaparición de los síntomas.

 
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