La prevención es la mejor opción

Posparto

Postpart

Tras el embarazo y justo después del parto empieza una nueva etapa conocida como puerperio o posparto. Se trata de un proceso fisiológico que comprende una serie de cambios tanto físicos como psicológicos en la madre y que tiene una duración aproximada de 6 semanas o 40 días, lo que se conoce coloquialmente como periodo de cuarentena. 

Información destacada

En el plano físico, el posparto se caracteriza por un proceso involutivo y de regresión de las zonas y órganos corporales que han sufrido cambios, a excepción de la glándula mamaria, que en este momento cobra mayor importancia para la alimentación del bebé. Además de los cambios fisiológicos, se producen también cambios en la madre en el plano psicológico, en la estructura familiar y en el rol social. 

Un periodo en el que aparecen tantos cambios puede traducirse en una compleja o difícil adaptación, por lo que es importante que los cuidados proporcionados por los profesionales sanitarios se lleven a cabo desde un abordaje biopsicosocial y holístico y es recomendable que sean coordinados por una comadrona.

 

Tres etapas del posparto

Desde un punto de vista clínico, se pueden diferenciar tres etapas. 

 

Primera etapa: posparto inmediato

El posparto inmediato comprende las primeras 24 horas, de las cuales las dos primeras representan un periodo de estrecha vigilancia, por el mayor riesgo de hemorragia posparto que existe. 

En la sala de partos se llevará a cabo un control regular de las constantes vitales, como son la temperatura, la tensión arterial y frecuencia cardíaca. Se valorará el sangrado vaginal y el tamaño del útero, que después del parto debe ir recuperando su tamaño de antes del embarazo de manera progresiva.

Hay que verificar que no haya ninguna herida o laceración en la vagina que sangre activamente y, en el caso de que la mujer haya solicitado anestesia, comprobar la recuperación de la movilidad de las piernas.    

Se iniciará el contacto inmediato piel con piel del bebé con la madre, bajo la adecuada supervisión de los profesionales sanitarios, así como el inicio precoz de la lactancia materna si la madre así lo desea. También se realizarán los cuidados pertinentes al recién nacido sin alterar el binomio madre-hijo, siempre que las circunstancias lo permitan. 

Durante la estancia hospitalaria, los controles y cuidados deben ir encaminados a fomentar el vínculo entre la madre y el bebé, junto al establecimiento de la lactancia materna. Durante este proceso, es importante instruir a la madre y a su familia en la identificación de los signos de alarma para detectar las posibles complicaciones de forma precoz. 

Hay que ofrecerle a la madre información veraz y sencilla para que en el momento del alta disponga de la máxima autonomía en el cuidado de su bebé. Durante la estancia hospitalaria, también se fomentará la participación activa de la pareja en la crianza.

 

Segunda etapa: posparto precoz

El denominado posparto precoz, mediato o clínico abarca desde las 24 horas hasta el décimo día del posparto y se considera el periodo involutivo más importante. En este periodo se debe prestar atención a las siguientes posibles complicaciones:  Infección del endometrio, de la herida quirúrgica, de la episiotomía, de orina o de las mamas; problemas circulatorios como varices, hemorroides y dificultades relacionadas con la lactancia materna: dolor, grietas, inflamación y problemas de agarre del bebé.  

La estancia en el hospital se puede prolongar de 2 a 3 días en función del tipo de parto y siempre que la evolución de la madre y el bebé esté dentro de la normalidad. Una vez se produce el alta hospitalaria, la comadrona del centro de atención primaria será quien se encargará de la continuidad de los cuidados tanto de la mujer como de su bebé. 

 

Tercera etapa: posparto tardío  

Finalmente, la tercera fase, que corresponde al posparto tardío, está comprendida entre el 11.º y el 42.º día después del parto (6 semanas). En este periodo, los cambios físicos acontecidos durante el embarazo en la madre han desaparecido, la lactancia materna suele estar instaurada y aparece la primera menstruación en madres que no amamantan. 

Este es el momento ideal para tratar la temática de la anticoncepción, y debemos prestar especial atención al estado emocional de la mujer para detectar posibles alteraciones anímicas por falta de adaptación a la nueva situación. También debemos ofrecer información sobre los grupos de apoyo al posparto y los de lactancia materna.

 

Consejos de la comadrona

 

Lactancia materna

La subida de la leche puede tardar entre 2 y 5 días después del nacimiento y los pechos se inflaman, están calientes y pueden doler. El mejor remedio es amamantar al bebé para aliviar los síntomas y prevenir la ingurgitación mamaria o inflamación de los pechos. Las molestias leves se alivian con un automasaje del pecho, suave y en dirección al pezón, para facilitar el vaciado de la mama previo al amamantamiento.  Si las molestias se agravan y/o aparece fiebre se debe consultar con la comadrona o acudir a urgencias. 

  

Cuidados en caso de episiotomía o desgarro

Si se practica una episiotomía o se desgarra el perineo, para el cuidado de los puntos se debe lavar la zona con agua y jabón neutro 1 vez al día, mantener la zona seca, utilizar compresas de algodón sin plástico y cambiarlas con frecuencia. 

La episiotomía cicatriza entre 7 y 10 días después del parto y los puntos habitualmente se caen solos. En caso de cesárea, no hay inconveniente en ducharse, siempre y cuando se sequen bien los puntos. La herida cicatrizará en 5 o 6 días (la cicatrización total tardará unos días más) y los puntos o grapas se retirarán entre el sexto y el séptimo día por la comadrona en el centro de salud.

 

Sangrado durante el posparto

Los loquios son el sangrado que se produce en el posparto y que dura entre 6 y 8 semanas tras el parto. Va cambiando de color y disminuye en cantidad con el paso de los días. El olor de esta secreción es similar al del flujo menstrual. En el caso de que aparezca mal olor, es recomendable realizar una visita al centro de salud o al hospital para descartar que exista una infección. 

 

Hábitos saludables y ejercicio

  • Es importante mantener una ingesta adecuada de líquido y una dieta variada y equilibrada. Durante el posparto no es buen momento para seguir dietas restrictivas (adelgazantes). 
  • Se recomienda aumentar la ingesta de fibra diaria y agua para favorecer el tránsito intestinal. 
  • También hay que favorecer el descanso siempre que sea posible, aprovechando los periodos de sueño del bebé y organizando las visitas de familiares y amigos. 
  • Un paseo diario de 30 minutos ayudará a disminuir la hinchazón en piernas y pies y prevenir el riesgo de complicaciones circulatorias, que es mayor durante esta etapa. 
  • Se recomienda iniciar los ejercicios de Kegel, que ayudan a fortalecer los músculos del suelo pélvico, de manera progresiva, aumentando la frecuencia y la intensidad para adaptarse al estado físico de la madre e individualizando en cada caso,
  • Es importante iniciar progresivamente la práctica deportiva y dejar el ejercicio moderado o intenso para más adelante. 

 

Depresión puerperal

En el posparto pueden aparecer sentimientos de tristeza y cambios de humor frecuentes (tristeza, llanto y euforia). Es una reacción normal de adaptación a los cambios y se conoce como maternity blue o depresión puerperal. 

Puede aparecer entre el 3.ery el 5.º día después del parto y desaparece a los 15 días aproximadamente. Si esta situación se alarga en el tiempo o los síntomas se agravan, se debe consultar con la comadrona o con el profesional cualificado más cercano. 

 

Revisiones  

La primera revisión posparto con la comadrona suele realizarse hacia el séptimo día posterior al parto. Es conveniente acudir con la pareja, para valorar la adaptación y solucionar dudas y dificultades, y con el bebé, para poder valorar la lactancia materna.  

Pasadas 6 u 8 semanas del parto se lleva a cabo otra visita de rutina, donde se valora el estado general tanto físico como psicológico de la madre y la lactancia materna. Es un buen momento para tratar la anticoncepción, y se debe valorar el estado del suelo pélvico y su musculatura. 

Es necesario acudir a las visitas de control del bebé con su pediatra y con enfermería. 

  

La cuarentena

Durante la "cuarentena" se recomienda evitar:

  • las inmersiones en agua;
  • el uso de tampones.

Si a la mujer le apetece mantener relaciones sexuales, se pueden reiniciar durante este periodo. Es recomendable utilizar el preservativo.

La primera menstruación aparece alrededor de los 40 días tras el parto en madres que no amamantan. Las que alimentan a sus hijos con lactancia materna no reanudan su ciclo menstrual generalmente hasta el destete, aunque no por ello están exentas de riesgo de embarazo.

 

Métodos anticonceptivos

Se recomienda informarse de los métodos anticonceptivos con la comadrona del centro de atención primaria. Hay que individualizar en cada caso y tener en cuenta si existe lactancia materna o artificial, ya que esto, junto con otros antecedentes de salud de la mujer, ayudará a definir el método más adecuado. La anticoncepción de emergencia es una opción válida también para este periodo.

  

Atenta a los signos de alarma

Es necesario acudir al servicio de urgencias o consultar con tu comadrona ante la aparición durante el posparto de estos signos de alarma:

  • Fiebre de 38 °C o más. 
  • Coágulos grandes e incremento del sangrado vaginal.
  • Dolor en la zona baja del vientre.
  • Mal olor de los loquios (sangrado que se produce durante el posparto).
  • Dolor, tensión y enrojecimiento en la zona de los puntos.
  • Molestias al orinar, con ardor, quemazón...
  • Enrojecimiento, dolor y calor en los pechos que no se alivia tras amamantar al bebé. 
  • Dolor en el pecho, con sensación de falta de aire.
  • Dolor en las pantorrillas o en los muslos (con enrojecimiento, dolor y calor).
  • Depresión profunda pasadas dos semanas.
    
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