La prevención es la mejor opción

Pautas alimentarias para personas que han sufrido un ictus

Las personas que han sufrido un ictus pueden sufrir secuelas como dificultad para tragar (disfagia), falta de sensibilidad térmica, alteraciones en el gusto o el olfato o dificultades para coger los cubiertos. En estos casos, es necesario un cambio en la dieta e incluir técnicas que faciliten la alimentación y eviten atragantamientos.

Información destacada

Cambios en la dieta

  • Se recomienda una dieta variada rica en proteínas y fibra y baja en sal, así como pobre en grasas y frituras. La dieta mediterránea es la más aconsejable, y se deben potenciar los alimentos frescos y de temporada.
  • En pacientes que presentan alteraciones en el gusto o el olfato, o disminución del apetito, se debe mantener un control para evitar una pérdida excesiva de peso que pueda conllevar desnutrición.
  • En caso de pérdida de la sensibilidad térmica, en la que no se aprecia si la comida quema, se debe tener cuidado con la temperatura de los alimentos para evitar quemaduras.

Pacientes con disfagia

  • La comida no debe tener grumos ni estar demasiado caliente. Para estimular la deglución se puede alternar comida fría y caliente (sin quemar).
  • El paciente debe tener la espalda y la cabeza rectas. A veces, sin embargo, es conveniente bajar la barbilla para facilitar la deglución.
  • Para facilitar la acción de beber se pueden utilizar vasos pequeños y evitar las pajitas y las botellas pequeñas.
  • La comida se debe dar en pequeñas porciones por el lado sano y con frecuencia. Para asegurarse de que no hay restos en la boca, se puede esperar a que trague una o dos veces.
  • Evitar distracciones durante la comida.
  • En caso de tos, se pueden utilizar espesantes químicos (se compran en la farmacia) o naturales (patata, harina o pan, entre otros).

En caso de alimentación por sonda

  • Los alimentos deben estar finamente triturados y mezclados con agua.
  • El paciente debe estar sentado o semisentado durante la alimentación.
  • Aunque la alimentación sea por sonda, se debe mantener una correcta higiene bucal.
  • Cuando se interrumpe la alimentación, es importante pasar un poco de agua por la sonda para evitar obstrucciones y, posteriormente, mantener el tapón de la sonda cerrado. En caso de que se produzca una obstrucción, se puede intentar eliminarla con aceite o un refresco de cola. En caso contrario, se debe acudir al centro de salud.
  • Si la sonda es nasogástrica, se deben limpiar los orificios nasales cada día y apoyar la sonda en un lugar diferente de la nariz para evitar que se formen úlceras.
  • Si el paciente presenta una gastrostomía, se debe mantener una higiene diaria con agua y jabón de la piel en torno a la sonda, de la propia sonda y de las conexiones. También se debe cambiar a diario la sujeción de la sonda y tapar la zona con gasas y esparadrapo.

Si el paciente sufre problemas de movilidad

  • Utilizar tazas con dos asas.
  • Servir la comida en platos hondos.
  • Los cubiertos deben tener mangos gruesos.
  • Los manteles tienen que ser antideslizantes.

Si presenta dificultades de eliminación intestinal

En caso de estreñimiento:

  • Mantener una dieta rica en fibra y, siempre que sea posible, favorecer la movilidad.
  • Establecer un horario fijo para evacuar, preferentemente en el cuarto de baño y evitando sistemas como la cuña o los pañales.
  • Los laxantes o enemas sólo se deben administrar bajo prescripción médica.

En caso de diarrea:

  • Seguir una dieta astringente y mantener una correcta hidratación.
  • Si persiste más de dos días, consultar con el médico.

Si plantea incontinencia urinaria

  • Observar la cantidad y frecuencia de las emisiones de orina (incontinencia, infección y retención urinaria).
  • Es necesario que el paciente ingiera un litro y medio de líquidos al día y que se disminuya la ingesta a partir de media tarde.
  • Si el paciente tiene pequeñas pérdidas de orina, ofrecerle ir al baño con frecuencia hasta que tenga un mayor control del esfínter.
  • En caso de incontinencia, se puede utilizar pañal o colector manteniendo la piel limpia y seca.

 

 

Autoría:

Estela Sanjuan

Enfermera de investigación. Coordinadora de investigación y ensayos clínicos del Grupo de Investigación de Ictus de Vall d'Hebron Instituto de Investigación.

  
Enfermedades relacionadas
Tratamientos relacionados
Profesionales relacionados
Dra. Estela
Sanjuan Menendez
Enfermero/a
Ictus y Hemodinámica Cerebral
Investigador
Biología Vascular y Metabolismo (VAM), Enfermedades neurovasculares
Dra. Judith
Sanchez Raya
Jefe de Servicio
Medicina Física y Rehabilitación
Sr. Alex
Ginés Puertas
Responsable/Coordinador
Medicina Física y Rehabilitación
Sra. Pilar
Giron Espot
Supervisora de Enfermería
Ictus y Hemodinámica Cerebral
Sra. Laura
Yague Velasco
Supervisora d'Infermeria
Medicina Física y Rehabilitación
Sra. Cristina
Rivera Rubio
Fisioterapeuta
Neurología
Fisioterapeuta
Medicina Física y Rehabilitación
Dra. Maria Pilar
Lusilla Palacios
Dra. Susana
Rodriguez Gonzalez
Médico
Medicina Física y Rehabilitación
Dr. Ramon
Arroyo Aljaro
Médico
Medicina Física y Rehabilitación
Dra. Alba
Gómez Garrido
Médico
Medicina Física y Rehabilitación
Dra. Mar
Meléndez Plumed
Médico
Medicina Física y Rehabilitación
Sra. Olga
Miñarro Agüero
Enfermero/a
Ictus y Hemodinámica Cerebral
Sr. Jaume
Garcia Perdomo
Fisioterapeuta
Medicina Física y Rehabilitación
Sra. Ángela
Palacino Pleguezuelos
Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería
Ictus y Hemodinámica Cerebral
Noticias y actividades