La prevención es la mejor opción

Cómo prevenir el consumo de cannabis en adolescentes

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Hoy en día, la decisión de consumir cannabis se plantea muy frecuentemente en el día a día de nuestros adolescentes. El cánnabis es una droga, y como tal no es inofensiva. A los que no lo consumen, debemos ayudarles a que tengan argumentos para continuar sin hacerlo.

A los que sí consumen, debemos darles herramientas para abandonar o reducir su consumo o, en todo caso, para tener criterio para saber consumirlo con los menores riesgos posibles.

Los padres son un pilar fundamental para prevenir; tienen un gran papel para debilitar los factores de riesgo de consumo y para potenciar los factores protectores ante este, con tal de enseñarles a ser menos vulnerables a todas las situaciones de riesgo con las que se pueden encontrar a lo largo de su vida.

 

Información destacada

 

Consejos para prevenir el consumo de cánnabis en adolescentes:

-  Ayudar a nuestros hijos a fomentar su autoestima, su autonomía y su responsabilidad. Hay que enseñarles a saber decir que no, trabajar la tolerancia a la frustración, la inmediatez, a aceptar las negativas.

-  Contar con todos estos recursos internos les ayudará a afrontar con éxito las situaciones donde se sientan expuestos al consumo.

-  Preguntarles qué saben sobre el cánnabis y detectar errores.

-  Desmitificar el uso beneficioso del cánnabis y romper con los mitos:

  • Circula una leyenda urbana por la que se cree que el tabaco es más dañino que el cánnabis.
  • Explicarles que, a pesar de existir unos efectos sedantes, a la larga puede causar ansiedad.
  • Explicarles que los porros no deben ser vistos como una forma fácil de relacionarse o crear un grupo de amigos, sino que existen otras formas saludables de ocio.
  • Explicarles que no debe ser una forma de identidad o rebeldía, sino que les puede perjudicar a ellos mismos.
  • Dar información sobre los verdaderos beneficios de algunos cannabinoides recetados de forma regulada. Contrastar esta información con los perjuicios que produce fumar cánnabis: si se mezcla con tabaco, inhalarán además las sustancias tóxicas del tabaco, y afectan más si no se fuma con filtro.
  • Al venderse de forma ilegal:
    • el producto puede estar adulterado con sustancias nocivas
    • puede acarrear medidas judiciales, multas, etc.
    • puede facilitar el consumo de otras drogas ilegales que también están en el mercado negro
    • puede afectar al crecimiento físico, social y afectivo
    • altera el funcionamiento del sistema nervioso, con las consecuencias físicas y psicológicas que esto conlleva, etc.

-  Mantener un clima de confianza con nuestros hijos, facilitar la comunicación, hablar cuando sea necesario del consumo de sustancias.

-  Aprovechar las preguntas y comentarios que surjan alrededor del consumo de cánnabis, pero tampoco hace falta hablar todo en un día.

-  Crear dudas para que reflexionen y sean críticos.

 

Cómo detectar el consumo de cannabis en la adolescencia 

La adolescencia es una época de muchos cambios, todos ellos con el fin de prepararnos para el paso de la niñez a la vida adulta. Pero no es fácil afrontar todo esto. Nuestro cuerpo y nuestra mente evolucionan a una velocidad vertiginosa y es complicado ponerle “un orden” a todo esto. Por ello, es una etapa clave en la vida: es más fácil aquí que se adopten conductas de riesgo que ponen en peligro la salud de las personas. Se pueden dar relaciones sexuales sin protección que conlleven embarazos no deseados o contagio de enfermedades de transmisión sexual. Pero también hay otro peligro que suele empezar en estas edades: el consumo de drogas.

Centrándonos en los porros, qué sustancia se fuma en los porros: el hachís. Se trata de una pasta con forma de bolas o barras de color marrón que se elabora a partir de la resina del cánnabis. Para su consumo, se mezcla con el tabaco y se lía en cigarrillos. Generalmente, el hachís se consume porque relaja y desinhibe a las personas, por eso, puede ayudar a que se relacionen mejor con los demás.

¿Qué podemos hacer si “detectamos” que nuestro hijo está fumando porros?   

  • Evitar hacer registros de ropa/habitación, interrogatorios a sus amigos, etc.
  • No prejuzgar, regañar, castigar, acusar. Ante una información “impuesta” o ante negativas, el cerebro “no hará caso” a las indicaciones y además rechazará otra información que se le quiera dar.
  • Hablar con él directamente, exponer lo que nos preocupa y escuchar su opinión.
  • No abordar el tema si está bajo los efectos del cánnabis.
  • Abordar el tema en privado, en un espacio íntimo y cómodo.
  • Disponer de tiempo para hablar con calma.
  • Averiguar qué cantidad consume (no es lo mismo probarlo que fumarlo cuando sale de fiesta o a diario).
  • Si ha tenido problemas por fumar, aprovecharlo para abordar el tema y que él mismo vea sus efectos negativos.
  • No tomar decisiones drásticas o de manera precipitada, tomarlas conjuntamente.
  • Por último, si es necesario, pedir asesoramiento o ayuda profesional y negociar con nuestro hijo posibles soluciones. 
   
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